Aston Martin explica los fallos técnicos que dejaron último a Alonso en Zandvoort
El piloto español tuvo una clasificación para el Sprint para el olvido. Un problema con el alerón trasero y fallos en la entrega de potencia del nuevo motor Honda condenaron su AMR26, aunque en el equipo piden cautela.
El fin de semana en el Gran Premio de Países Bajos estaba marcado en rojo por Aston Martin y Honda. El fabricante japonés introdujo en Zandvoort su esperada nueva unidad de potencia (actualizaciones ADUO) con la intención de reducir la brecha con sus rivales. Sin embargo, la clasificación para el Sprint terminó convirtiéndose en una pesadilla.
Tras unos Libres 1 que dejaron sensaciones positivas y a Fernando Alonso rozando el Top 10 (terminó 12° con el neumático medio), la SQ1 cambió radicalmente el panorama. Ambos monoplazas quedaron eliminados rápidamente: Lance Stroll clasificó 19° y Alonso quedó relegado a la última posición (20°) tras marcar un tiempo de 1'16"014.
Los motivos del colapso: Alerón y manejabilidad
La frustración del bicampeón del mundo fue evidente, pero sus tiempos estuvieron lejos de ser representativos debido a una serie de fallos mecánicos en su AMR26. En su primer intento lanzado, el coche empujó de más en la frenada de la primera curva, provocando un bloqueo de neumáticos y una salida por la escapatoria.
A esto se sumó un fallo aerodinámico clave que el propio piloto reportó por radio como "enormes vibraciones en la recta". Aston Martin confirmó minutos después que el modo recta del alerón trasero (SLM) no estaba funcionando, dejándolo sin una herramienta fundamental para ganar velocidad punta.
"En clasificación hemos tenido problemas de manejabilidad del motor, apretaba en las frenadas y era difícil parar el coche porque creo que estaba entregando en exceso. Aparentemente tampoco ha funcionado el modo recta, así que no podía abrir el alerón trasero. La combinación de ambas han hecho las vueltas muy difíciles", detalló el español.
A pesar del duro golpe, tanto el equipo como el piloto piden cautela antes de juzgar el verdadero rendimiento de este nuevo paquete de mejoras. Al tratarse de un formato Sprint, la falta de sesiones de prácticas habituales impidió configurar los controles del coche debidamente.
"He sentido un paso hacia delante en los Libres 1, pero creo que es demasiado pronto. Probablemente todo está un poco inmaduro. En un fin de semana normal tenemos tres sesiones para poner todo en su sitio", explicó el asturiano. Ahora, Aston Martin utilizará la carrera Sprint como una sesión de pruebas en condiciones reales de competición para recopilar datos, entender los fallos y tratar de exprimir el verdadero potencial del motor de cara a la clasificación del domingo.