Cuenta atrás en Red Bull: la fecha límite para resolver el enigma de Hadjar en Bakú
Isack Hadjar podría volver a la acción en Bakú, pero Red Bull no quiere precipitarse; por eso, Liam Lawson debe prepararse para dos posibles escenarios.
La presencia de Isack Hadjar al volante para el Gran Premio de Azerbaiyán 2026 todavía es un dilema sin resolver. Durante la cita de la Fórmula 1 en Madrid, Laurent Mekies, jefe de equipo en Red Bull, prefirió mantener la prudencia al no contar con garantías sobre el avance en la recuperación de la mano del piloto francés.
Al respecto, Mekies detalló la ruta a seguir por la escudería: "Queremos seguir con nuestro enfoque actual sin cambios y volver a evaluar la situación dentro de una semana. Queremos ver cómo se siente. Entonces le someteremos a condiciones de esfuerzo realistas en el simulador. Si para entonces se siente casi al 100 % en forma, lo intentaremos".
El plan en Milton Keynes no contempla apurar el regreso del joven talento bajo ninguna circunstancia, priorizando su rehabilitación integral para evitar contratiempos mayores.
"Si tiene la sensación de que su recuperación aún no ha concluido, nos mantendremos fieles a nuestro enfoque y daremos prioridad a su recuperación completa", enfatizó Mekies, reforzando la postura de no poner en riesgo la salud del piloto por un retorno apresurado.
A pesar de las dudas, en el garaje austriaco aseguran que el proceso evoluciona dentro de los parámetros esperados para este tipo de traumatismos.
"Isack se encuentra bien. No hay ningún problema. Simplemente hemos constatado que el tiempo de recuperación para el tipo de lesiones que tiene se encuentra, en principio, dentro de los límites normales".
Hadjar sufrió el percance en la mano durante un entrenamiento en el receso veraniego de la máxima categoría, lo que lo marginó de los Grandes Premios de Zandvoort, Monza y Madrid. En su lugar, Liam Lawson fue promovido desde Racing Bulls para hacer dupla temporal con Max Verstappen. El neozelandés se perfila nuevamente para tomar ese asiento en Bakú si la rehabilitación de Hadjar requiere más tiempo.
El dilema operacional y mental para Liam Lawson
Esta situación de indefinición coloca a Lawson en una posición sumamente exigente. El neozelandés ha tenido que intensificar su plan de trabajo en la fábrica y doblar turnos en el simulador para alistar dos escenarios totalmente distintos: mantenerse en el auto principal de Red Bull o reincorporarse a Racing Bulls.
"Así que la semana libre probablemente no será tan libre", comentó Lawson en Madrid al referirse a la carga de trabajo previa al viaje a Azerbaiyán.
La decisión final sobre el estado de Hadjar podría demorarse hasta los días previos a la actividad en pista, obligando al piloto sustituto a lidiar con una alta dosis de incertidumbre estratégica y psicológica.
"Para Bakú, es posible que no se decida hasta el miércoles o el jueves qué coche voy a pilotar. Y es bastante difícil mentalmente prepararse cuando no sabes qué coche voy a pilotar".
El aspecto alentador para Lawson es el progreso constante que ha demostrado al mando del RB22 tras completar sus primeras carreras en la estructura principal.
"Ahora, al final del fin de semana, me siento bastante cómodo en este coche", explicó el neozelandés, quien reconoce lo complejo que resultaría alternar de nuevo entre monopostos: "Cuanto más tiempo pase en este coche, mejor para mí. Por otro lado, sería bastante difícil volver a cambiar ahora".