Dominar la Fórmula 1 y no ganar: análisis de McLaren en 2026
Tras arrasar en la temporada pasada, el equipo de Woking enfrenta un inicio de 2026 complicado debido a demoras en el desarrollo por el desgaste previo, problemas con los neumáticos y la falta de adaptación al nuevo reglamento.
Un año atrás, la escudería de Woking dominaba la categoría sin oposición. Tras las primeras siete carreras de 2025, encabezaban el mundial de constructores acumulando 279 unidades y cinco triunfos. En la actualidad, el panorama es radicalmente opuesto: marchan terceros con 141 puntos y aún no conocen la victoria. Su única muestra real de peligro frente a sus competidores se dio durante la jornada sabatina en Miami, al conseguir el un-dos en la prueba sprint.
Dicho desempeño sugirió un posible resurgimiento de McLaren. Fue exactamente en el trazado de Florida donde, en 2024, iniciaron su espectacular escalada hacia el campeonato por equipos. Si bien en aquella oportunidad presentaron un monoplaza con grandes modificaciones, y para este año el MCL40 también recibió múltiples mejoras, la ilusión de un quiebre positivo se desvaneció rápidamente con los resultados obtenidos en Canadá, Mónaco y España.
Ante esta situación, surge la duda sobre el verdadero nivel de los actuales campeones y si realmente ocupan el tercer escalón de rendimiento. Resulta innegable que esta versión de la escudería dista de la vista la temporada anterior. No obstante, el desgaste de haber peleado a tope en 2025 frente a Max Verstappen pasó factura. Al contar con recursos limitados, el intenso desarrollo del año previo afectó directamente la planificación del monoplaza actual.
El precio de la gloria pasada
El esfuerzo invertido en la pasada campaña trajo consecuencias evidentes. El vehículo diseñado para 2026 se presentó en los ensayos de pretemporada en Barcelona con el tiempo justo, evidenciando graves demoras. En un año marcado por un cambio normativo tan drástico, compensar ese retraso resulta sumamente complejo, ya que, aunque el desarrollo interno avanza, los equipos rivales tampoco detienen su progreso.
A pesar de los obstáculos, la estructura británica ha conseguido acortar la brecha con Mercedes. La desventaja de ocho décimas vista en la cita inaugural de Melbourne disminuyó a apenas tres en suelo español. Sin embargo, para retornar a lo más alto del podio necesitan una evolución exponencial que neutralice el ritmo de mejora de sus oponentes.
A este panorama se sumaron contratiempos que consumieron tiempo de pista fundamental. Inicialmente, la falta de fiabilidad del motor Mercedes castigó con dureza a los de Woking durante el comienzo del torneo. Durante las dos primeras fechas, solo Lando Norris pudo ver la bandera a cuadros en Australia, una racha negativa que tocó fondo en China, cuando ambos monoplazas debieron retirarse antes de que comenzara el evento.
Gestión de neumáticos y correlación de datos
El desarrollo del MCL40 generó mucha expectación, ya que la escudería venía de marcar el rumbo técnico en áreas como la gestión de compuestos. Un año más tarde, los técnicos enfrentan serias dificultades exactamente en ese mismo apartado. El rango de funcionamiento óptimo del vehículo es tan mínimo que provoca que los neumáticos trabajen por debajo de la temperatura ideal, afectando primordialmente al tren delantero.
Esta debilidad quedó expuesta en el frío fin de semana de Canadá, donde el equipo pasó de ser competitivo el sábado a ceder gran terreno el domingo frente a Red Bull. Por el contrario, el clima caluroso de España benefició su rendimiento a una vuelta. Esto demuestra que en el equipo conocen el origen del fallo, pero aún no han dado con la tecla para solventarlo permanentemente.
Además, existen problemas de correlación de datos entre las herramientas virtuales y el mundo real. Prueba de ello es la intermitencia en el uso de los nuevos alerones, los cuales fueron probados, retirados y luego reintroducidos con modificaciones. Si bien esta mecánica de ensayo y error ya ocurría en 2025, el alto nivel base de aquel monoplaza les otorgaba el lujo de realizar pruebas sin sacrificar puntos vitales.
El reto de los pilotos
A nivel de pilotos, la actualidad de Oscar Piastri tampoco es la ideal. Aunque mantiene una corta distancia en el campeonato respecto a su compañero, su dinámica reciente es preocupante. Luego de un arranque fuerte en Japón, su nivel decayó en las jornadas siguientes. Este bajo estado de forma contrasta drásticamente con su actuación de hace doce meses en Barcelona, donde dominó a placer adjudicándose la pole y la victoria absoluta.
Andrea Stella señaló que las nuevas regulaciones han generado brechas de rendimiento considerables entre compañeros en varias de las escuderías líderes de la grilla. Aparentemente, pilotos como Piastri están teniendo dificultades para adaptarse y sacarle el máximo provecho a la conducción de la nueva era reglamentaria de 2026. Resolver esta falta de confianza al volante será vital para la escudería en el cierre del campeonato, ya que el rendimiento equilibrado de su dupla fue justamente la clave que les otorgó la corona hace un año.