¿Efecto Newey o ilusión óptica? Steiner cuestiona el "milagro" de Aston Martin para 2026
La llegada de Adrian Newey a Silverstone ha generado euforia colectiva, pero Guenther Steiner advierte: el éxito del ingeniero británico depende de factores que van mucho más allá de su tablero de dibujo.
Guenther Steiner, fiel a su estilo directo y sin filtros, ha decidido poner un freno a las expectativas sobre Aston Martin. Aunque reconoce que Newey es un genio indiscutible, el exjefe de Haas sostiene que el desafío reglamentario de 2026 es mucho más complejo de lo que parece bajo la gestión de Lawrence Stroll.
Los tres frentes de duda:
A diferencia de Red Bull, Aston Martin empieza de cero con el motor japonés. Steiner sugiere que la falta de una relación previa dificultará que el chasis y la unidad de potencia "hablen el mismo idioma".
Con nombres como Cowell, Cardile y Fallows, el italiano advierte sobre el riesgo de tener "demasiados cocineros en la cocina", lo que podría diluir el control total que Newey necesita para brillar.
Dado que Newey llegó con el concepto de 2026 ya avanzado, Steiner duda que su impacto real se vea antes de 2027 o 2028.
El factor Lawrence Stroll
Las palabras de Steiner parecen un cuestionamiento directo a la filosofía de "chequera abierta". En la Fórmula 1 moderna, no basta con comprar al mejor ingeniero del mundo; hay que construir una cultura de trabajo que le permita operar, y Steiner no está convencido de que la estructura actual sea lo suficientemente flexible.
Advertencia de Steiner
Steiner advierte que el éxito de Newey depende de la fiabilidad de Honda y la gestión interna de un equipo que, según él, aún está aprendiendo a ser un gigante bajo presión.
¿Crees que el talento de Newey será suficiente para sobreponerse a los desafíos logísticos de un equipo nuevo o Steiner tiene razón en pedir cautela?