El atípico camino de Nico Pino hacia la Fórmula 1: la ventaja oculta que marca su factor diferencial
Alejado de la ruta tradicional de F4, F3 y F2, el chileno Nico Pino trazó un camino atípico hacia la Fórmula 1 al desarrollarse en el exigente universo de la resistencia. Su reciente incorporación a A14 Management, la agencia de Fernando Alonso, respalda esta apuesta estratégica para transformar su bagaje en prototipos en una ventaja competitiva única.
Tras dar sus primeros pasos en el karting, el joven talento chileno probó suerte en monoplazas dentro de la F4 del Sudeste Asiático y la F4 británica. Sin embargo, en 2021, con apenas 17 años, dio un giro radical a su carrera para apostar de lleno por los prototipos y los sports cars.
El propio piloto explicó los motivos detrás de esta decisión estratégica al Diario AS: “Al principio de mi carrera, nosotros optamos por los sports cars. Por un lado, estaba obviamente el tema del presupuesto, pero también el tema de la experiencia, poder estar más tiempo arriba del coche. Fui de los pilotos más jóvenes en entrar a las carreras de prototipos y ahí estuve varios años. Pasé por LMP3, LMP2, hasta llegar a los Hypercar. También pasé por GT3”.
Esta ruta alternativa dio frutos de inmediato, construyendo un palmarés atípico para un corredor de su edad. Pino acumula tres participaciones en las emblemáticas 24 Horas de Le Mans (compitiendo en LMP2, LMGT3 e Hypercar). En 2023 hizo historia al subirse al podio de Le Mans en la categoría LMP2, convirtiéndose en el primer piloto chileno en lograrlo. Esa misma temporada amarró un destacado segundo lugar en las 24 Horas de Daytona dentro de la clase LMP3.
Un rodaje único antes del asalto a la Fórmula 2
Su meteórico ascenso lo llevó de lleno al Campeonato Mundial de Resistencia (WEC). Durante 2024 disputó la categoría LMGT3 al volante de un McLaren 720S GT3 Evo, dejando una marca muy especial: “Fuimos el primer podio de McLaren en su retorno a la resistencia en São Paulo”. De cara a 2025, dio el salto definitivo a la máxima división del Mundial al asegurar la temporada completa en Hypercar con el equipo Proton Competition a bordo de un Porsche 963. En paralelo, compite en la serie norteamericana IMSA y forma parte del programa de desarrollo de jóvenes pilotos del grupo Stellantis en la Fórmula E, donde ejerce como piloto reserva.
Esta intensa experiencia en diversas categorías representa su principal ventaja competitiva frente a los pilotos formados bajo el esquema tradicional de monoplazas. Como destaca el propio chileno: “En Hypercar o Fórmula E tienes que desarrollarte muchísimo. Tienes que tener una sensibilidad distinta y dar un feedback diferente al equipo. Además, tienes mucho más tiempo arriba del coche. La parte de desarrollo, comunicación, gestión de neumáticos, experiencia encima del coche e ir hablando con los ingenieros para ver qué se necesita”.
Ahora, tras incorporarse a A14 Management, la puerta para regresar al camino de los monoplazas vuelve a abrirse con fuerza: “Se abrió esta oportunidad para poder llegar a lo máximo. La Fórmula 1 es el objetivo que tenía desde pequeño”. La oportunidad señalada apunta directamente a la Fórmula 2, un paso indispensable para captar la atención de las escuderías de la máxima categoría, a pesar de contar ya con un bagaje envidiable en competiciones de máximo nivel mundial.
Se trata de un trayecto atípico, pero que le permite a Nico Pino posicionarse en el radar del Gran Circo con un valor agregado muy difícil de igualar: años de rodaje continuo, versatilidad y una madurez técnica al volante que muy pocos jóvenes aspirantes pueden ofrecer.