El grid de la F1 estalla contra el circuito de Madrid y Verstappen lanza el órdago: pide diseñar las pistas él mismo
Verstappen afirma que el nuevo circuito de Madring no ofrece ninguna oportunidad de adelantamiento. Además, coincide con Lando Norris en que el pit lane, extremadamente largo, no se ha planificado adecuadamente.
A pesar de que las pruebas de la Fórmula 2 y la Fórmula 3 en el entorno del complejo de IFEMA se saldaron con múltiples accidentes, la categoría reina había logrado esquivar el caos masivo durante las primeras sesiones del fin de semana. Sin embargo, en cuanto concluyó la lucha por la pole position en la capital española, el malestar entre los integrantes de la parrilla se hizo evidente.
Si bien el trazado resulta entretenido al exprimir el monoplaza a una sola vuelta —aunque Lando Norris, dueño de la pole, dejó claro que el nivel de adrenalina no resiste comparación con un escenario legendario como Mónaco—, la perspectiva para la carrera del domingo promete ser considerablemente más compleja.
"Todavía tengo que encontrar una curva en la que pueda adelantar", soltó Max Verstappen nada más arrancar la rueda de prensa oficial posterior a la clasificación.
"Han hecho un buen trabajo con el asfalto, aunque en algunos puntos ya está un poco demasiado irregular para ser un circuito nuevo. Pero en las curvas, como he dicho antes, no se puede adelantar.
"En cuanto a las zonas de frenada, tienen que aprender que nunca debería ser necesario girar el volante y combinarlo con la frenada. Eso no permite ningún tipo de adelantamiento. Así que, en cuanto al diseño del circuito, creo que podría mejorarse. También creo que los aportes de los pilotos sobre el diseño de los circuitos pueden ser de gran ayuda en el futuro".
Tras la comparecencia ante los medios acreditados por la FIA, el piloto de Red Bull continuó su encuentro con la prensa holandesa en el paddock, justo cuando arrancaba la prueba sprint de F3. El tetracampeón del mundo presenció los metros iniciales junto a los reporteros antes de retomar sus explicaciones.
"Bueno, ya podemos dejar de mirar, ahora todo el mundo va pegado al de delante", apuntó el holandés sobre la imposibilidad de adelantar, poco antes de que un incidente interrumpiera la prueba telonera.
El referente del equipo de las bebidas energéticas hizo hincapié en que la falla estructural del Madring no solo radica en el trazado de sus curvas, sino en la concepción de las frenadas. Para que exista la opción de tirar el coche en paralelo al rival, la desaceleración debe realizarse en línea recta; al verse obligados a frenar en apoyo mientras giran, las opciones de adelantamiento se reducen a cero.
"Entonces solo hay una trazada y eso también hace que sea muy fácil defenderse", aclaró Verstappen a Motorsport.com sobre este dilema técnico.
Cuestionado sobre qué modificaciones concretas exigiría la pista para ofrecer un mejor espectáculo, el neerlandés tiró de ironía: "¡Casi todas las zonas de frenada! Si me das el plano del circuito, yo me encargo de arreglarlo".
Un pitlane inviable y los contratiempos de la era 2026
Volviendo a un tono riguroso, el piloto aseguró que estaría totalmente dispuesto a colaborar activamente con la FIA y los arquitectos para reestructurar el trazado.
"Siempre pueden preguntarme: '¿Qué te parece este trazado?'. No quiero entrar en detalles ahora, porque hay diferentes diseñadores de circuitos, pero a veces hablo con alguien sobre ciertas opiniones y circuitos. Al fin y al cabo, un piloto sabe muy bien lo que se necesita o cómo debería ser una buena curva".
"También hay algunos buenos ejemplos, como Austin. Allí se puede correr bien. Ciertas curvas son amplias y agradables. Al menos allí se puede intentar un adelantamiento, y aunque no salga bien a la primera, aún se puede luchar a la salida de la curva. Hay suficientes ejemplos de cómo hacerlo correctamente".
Verstappen lamentó además que la voz de los pilotos no se tuviese en cuenta durante la fase preliminar del proyecto de Madrid, señalando que rara vez se atiende a su criterio desde el inicio.
"En el de Yeda pudimos cambiar algunas cosas, pero en realidad eso debería hacerse con antelación, antes de que se construya el circuito".
Al margen de la trazada, la logística de la calle de garajes se ha convertido en otro de los grandes focos de conflicto. Dividido en dos secciones por la presencia de un pabellón ferial de IFEMA, este pasadizo resulta desmesuradamente largo. Norris ya había alzado la voz al respecto y Verstappen ratificó su postura.
"Sí, ya hemos hablado de eso con la FIA e e y ellos también han entendido nuestro punto de vista. No es práctico, no se ha pensado de forma lógica", afirmó el piloto.
Esta anomalía representa un quebradero de cabeza estratégico. Dada la acusada degradación térmica de los neumáticos observada este fin de semana, el escenario ideal sugeriría múltiples pasos por boxes. Sin embargo, el inmenso tiempo que se pierde en el pitlane obligará a las escuderías a minimizar las paradas para no ceder posición en pista.
El escenario se complica aun más al considerar la gestión energética de las unidades de potencia de 2026, cuyos desajustes volvieron a quedar expuestos en la pista madrileña.
"Teniendo en cuenta las circunstancias y cómo son estos coches, esta sesión de clasificación ha estado razonablemente bien. Es solo que quiero tomar esa curva peraltada a toda velocidad, pero si lo hago, pierdo más tiempo en la recta posterior.
"Eso significa que tienes que levantar el pie del acelerador, esperar un poco para recargar la batería y así tener más velocidad punta más adelante. Todo ese tipo de cosas. Lo mismo ocurre en las curvas 18 y 19. Allí también hay que levantar el pie, porque si sigues a fondo, luego te quedas sin batería".
Con todos estos condicionantes sobre la mesa, el saldo global deja a un Verstappen insatisfecho con el recorrido actual, aunque confía en el margen de mejora que tiene el Madring a medio plazo.
"Si quizá pudieran modificar el circuito en algunos puntos, entonces sin duda. Mira, nunca he sido muy fan de los circuitos urbanos, pero hay otros peores en el calendario".