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Giro de timón técnico: La FIA confirma una alteración en el reparto de energía para 2027 y 2028

Tras las deficiencias dinámicas de las primeras carreras, el organismo rector modificará el reglamento técnico, alejándose del modelo de equidad 50/50 para devolver el protagonismo al motor de combustión.

11 de junio de 2026 Por GPSinGuion
Giro de timón técnico: La FIA confirma una alteración en el reparto de energía para 2027 y 2028

Tras las primeras ocho carreras de la revolucionaria temporada 2026, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha oficializado una modificación estructural en el actual reglamento técnico. La decisión, ratificada este miércoles por el Consejo Mundial del Deporte Motor, responde a las crecientes preocupaciones manifestadas por ingenieros y pilotos.

El reglamento actual, que eliminó el complejo sistema MGU-H y buscó equilibrar la tracción exigiendo aproximadamente 400 kW al motor de combustión interna (ICE) y 350 kW al sistema eléctrico (MGU-K), ha generado imprevistos técnicos notables. La telemetría recolectada en trazados urbanos de alta exigencia reveló que los monoplazas sufren caídas drásticas de potencia al final de las rectas debido al agotamiento prematuro de la energía almacenada.

El retorno del protagonismo térmico

Para solucionar este déficit y mejorar la calidad de las carreras, la FIA implementará un reajuste que devolverá parte del protagonismo histórico a la combustión tradicional. A partir de 2027, el reparto energético mutará hacia una proporción aproximada de 60/40 a favor del motor térmico. Esto se conseguirá mediante un ligero incremento en el flujo de combustible permitido a altas revoluciones y una profunda reconfiguración de los algoritmos de despliegue del sistema híbrido.

"El reglamento de 2026 fue un paso audaz y necesario hacia la sostenibilidad tecnológica, pero los datos de telemetría pura que hemos recopilado en estos primeros meses nos indican de forma empírica que necesitamos recalibrar la entrega de potencia. El objetivo primordial de este reajuste normativo es optimizar el rendimiento dinámico y evitar que los pilotos deban recurrir a un ahorro de energía extremo", detalló Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA.

Impacto inmediato en el paddock

Este cambio reglamentario obligará a recalibrar los mapas de motor y el comportamiento del modo Override (anulación manual para despliegue extra de batería). Los equipos deberán rediseñar su software de gestión energética, priorizando una recarga mucho más agresiva en las zonas de frenada para garantizar un empuje sostenido.

La medida ha generado reacciones inmediatas en los despachos. Estructuras como Red Bull —cuya unidad de potencia lidera los índices de eficiencia térmica en la combustión— ven en esta transición una oportunidad inmejorable para capitalizar su ventaja mecánica. En la vereda opuesta, equipos como Mercedes, actuales dominadores del campeonato que han logrado domar el delicado equilibrio 50/50, se verán forzados a replantear el desarrollo a largo plazo de su motor.

Con la Fórmula 1 a las puertas del exigente asfalto del Circuito de Barcelona-Catalunya, la categoría reina confirma que su normativa es un entorno vivo, donde el análisis exhaustivo de los datos rige el rumbo tecnológico a más de 300 km/h.