BanderaGP de Azerbaiyán-Práctica 1
00
00
00
00
Ferrari Leclerc

Leclerc, abatido tras el desastre de Ferrari en Austria: "Con el motor sufrimos mucho"

El piloto monegasco reconoció su profunda frustración por la falta de ritmo y la alarmante debilidad de su unidad de potencia frente a Mercedes y Red Bull. Advirtió sobre la extrema sensibilidad del SF-26, encendiendo las alarmas en Maranello.

28 de junio de 2026 Por GPSinGuion
Leclerc, abatido tras el desastre de Ferrari en Austria: "Con el motor sufrimos mucho"

Charles Leclerc no ocultó su desazón tras el Gran Premio de Austria. A pesar de haber largado desde la primera fila y con la expectativa de estirar la inercia ganadora que Ferrari traía tras el triunfo de Lewis Hamilton en Barcelona, la ilusión se desvaneció en las primeras vueltas. El SF-26 evidenció una preocupante falta de ritmo, quedando totalmente relegado frente al potencial de Mercedes, Red Bull y McLaren.

El monegasco apuntó a dos factores críticos que arruinaron su domingo en el Red Bull Ring. Por un lado, el equipo debió abortar su plan inicial de dos paradas y sumar un ingreso extra a boxes debido al excesivo desgaste de los neumáticos. Por el otro, señaló un déficit crónico en la unidad de potencia que le impidió defenderse en pista.

"En todas las batallas que pude librar, tanto con los pilotos de Red Bull como con los motorizados por Mercedes, había muy poco que hacer", lamentó Leclerc, dejando en claro su vulnerabilidad en las rectas.

Un problema complejo

Sin embargo, el piloto fue autocrítico y aclaró que las carencias del motor no explican todo el fracaso. "El problema no está todo en el motor, hoy no había ritmo y particularmente en mi caso", admitió. Según explicó, los caminos de reglaje que eligió para esta carrera nunca funcionaron, provocando que la parte trasera del auto jamás se afianzara, lo que derivó en un patinaje constante y un sobrecalentamiento letal en las gomas posteriores.

La drástica caída de rendimiento entre lo mostrado en España y lo padecido en Austria encendió una alerta roja respecto a las aspiraciones de Ferrari por el título. Para Leclerc, la clave de este problema radica en la inestabilidad del monoplaza: "Nadie está comprendiendo realmente la diferencia de rendimiento entre un fin de semana y otro. Estos coches son muy, muy sensibles a la forma en que se preparan; en cuanto no se encuentra el reglaje correcto, se paga un precio alto, y hoy hemos tenido un excelente ejemplo de ello", concluyó con preocupación.