Llega el Madring, el gran reto de Pirelli será la curva Monumental
Pirelli llevará al GP de España los neumáticos C2, C3 y C4. El asfalto es liso y las condiciones meteorológicas no deberían ser demasiado calurosas. La primera sesión de prácticas será importante para definir la estrategia de uso de los compuestos de cara a la carrera.
El Gran Premio de España afronta una mutación histórica. La cita del calendario conserva su denominación habitual, pero traslada definitivamente la acción desde el trazado de Montmeló al novedoso circuito del Madring, situado en la capital española. Este flamante escenario combina una sección semiurbana, trazada entre los pabellones del recinto ferial, con un sector de carácter permanente.
Con una extensión de casi 5,5 kilómetros y 22 curvas en su trazado, la pista madrileña presenta un elemento verdaderamente singular: la curva Monumental. Este viraje abarca 550 metros con un peralte inclinado al 24%. Dicha característica ha sido determinante para que Pirelli defina su selección de neumáticos para el fin de semana, decantándose por la gama intermedia: C2 (duro), C3 (medio) y C4 (blando).
El trabajo analítico de la marca italiana se remonta a tres años atrás, cuando los diseñadores facilitaron los datos del trazado definitivo. Mediante simulaciones avanzadas, se calcularon las trazadas teóricas y las fuerzas directas que soportarán las gomas. Una vez concluida la construcción, un equipo de ingenieros midió la macro y microrrugosidad del asfalto para afinar los modelos y proporcionar una guía técnica detallada a las escuderías.
El propio Charles Leclerc pudo tomar un primer contacto con el trazado al volante del Ferrari durante la jornada de filmación realizada el pasado mes de julio.
El desafío técnico y el vértigo de la curva Monumental
En el aspecto puramente energético, el Madring entra directamente al grupo de las cinco pistas más severas del campeonato, registrando exigencias laterales al nivel de circuitos como Barcelona o Silverstone. De hecho, la curva Monumental es la que generará la mayor carga vertical de todo el curso, impulsada tanto por su acusado peralte como por su longitud. Este tramo pondrá a prueba la motricidad y forzará a los pilotos a elegir diferentes líneas en función de cómo prefieran preparar el ataque de cara a la siguiente variante.
El firme recién colocado es sumamente liso, por lo que ofrece un nivel de adherencia muy reducido. Para mitigar este inconveniente, la pista se ha lavado con agua a alta presión —técnica habitual en trazados como Singapur— con el objetivo de retirar el polvo y los aceites del pavimento nuevo.
El recorrido cuenta además con marcados cambios de nivel. El punto culminante del circuito se encuentra a la altura de la curva 7, situada a unos 700 metros sobre el nivel del mar, tras superar una rampa del 8% de inclinación y 10 metros de desnivel positivo desde la curva 6. Por el contrario, la cota más baja se ubica en la curva 2, que registra un desnivel de 26 metros respecto al séptimo viraje.
Desde la línea de meta hasta la primera frenada tan solo median 200 metros. El sector inicial es de alta velocidad y desemboca en un tramo intermedio repleto de curvas de media y baja velocidad, donde destaca la peraltada curva 12. Para cerrar la vuelta, el tramo final incorpora varios giros de 90 grados que recuerdan a las secciones reviradas de Bakú.
Los primeros entrenamientos libres serán determinantes para definir la estrategia de carrera. Si los neumáticos blandos acusan un desgaste excesivo, la gestión de los juegos duros pasará a ser prioritaria para el domingo. En el plano meteorológico, se aguardan condiciones benévolas, con temperaturas moderadas que difícilmente superarán los 30 grados.