BanderaGP de Países Bajos-Práctica 1
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HungarianGP Gasly Colapinto

"No hay forma de esconderlo": Alpine asume su crisis

Tras irse con las manos vacías de Hungría, Flavio Briatore y Pierre Gasly blanquearon el duro presente de la escudería de Enstone. Superados en ritmo por sus rivales directos y lidiando con una aerodinámica errática, el equipo fía su recuperación a las urgentes actualizaciones programadas para Zandvoort.

27 de julio de 2026 Por GPSinGuion
"No hay forma de esconderlo": Alpine asume su crisis

El Gran Premio de Hungría confirmó los peores temores en el seno de Alpine. La escudería de Enstone, que supo ostentar una cómoda ventaja de 15 puntos en la lucha por el quinto lugar del Campeonato de Constructores durante la primera mitad del año, vio cómo Racing Bulls consumaba finalmente el tan temido sorpasso. Tras meter a sus dos pilotos en los puntos en Budapest, la estructura de Faenza relegó a los franceses al sexto puesto de la tabla general, sacándoles una diferencia de cinco unidades.

El golpe de realidad resonó fuerte en los despachos. "Irnos de una carrera sin sumar puntos es decepcionante, especialmente porque perdimos el quinto puesto", admitió Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine. "Racing Bulls volvió a puntuar con sus dos autos y eso nos hizo caer al sexto lugar. Simplemente tenemos que reconocer que ellos han hecho un mejor trabajo en esta etapa de la temporada. Últimamente no hemos estado al nivel necesario".

Un monoplaza indomable y falto de ritmo

En la pista, la diferencia de rendimiento fue innegable. Mientras Liam Lawson, Arvid Lindblad (ambos de Racing Bulls) y el Audi de Nico Hülkenberg se afianzaban en la zona de puntos, los A526 naufragaban en la segunda mitad del pelotón. Pierre Gasly apenas pudo cruzar la meta en un frustrante 12° lugar, mientras que Franco Colapinto finalizó 15° a dos vueltas del líder, llegando incluso a sospechar de daños estructurales en su coche debido a la alarmante falta de agarre.

"No es la realidad que quiero ver, pero no hay forma de esconderla", confesó un resignado Gasly ante los medios. "Ya van un par de carreras en las que la historia es la misma: en clasificación estamos detrás de Racing Bulls y Audi, y luego en carrera uno piensa que tal vez vamos a poder estar ahí, pero simplemente es una cuestión de ritmo y nosotros no lo tenemos".

El piloto francés fue lapidario con el comportamiento de su herramienta de trabajo, apuntando directamente a las falencias técnicas crónicas que castigan a la dupla titular en cada fin de semana de Gran Premio: "El coche no transmite buenas sensaciones. No reacciona en absoluto como me gustaría, no me permite conducir de la manera en que necesito. Creo que la aerodinámica es muy inconsistente y es algo que conocemos".

Zandvoort: El punto de inflexión obligatorio

Frente a este crudo diagnóstico técnico y deportivo, tanto la cúpula directiva como los pilotos apuntan al final del receso de verano como un salvavidas absolutamente vital. La escudería tiene programado introducir un profundo paquete de actualizaciones en el Gran Premio de los Países Bajos.

"Sabemos que las mejoras y actualizaciones llegarán muy pronto, y necesitamos dar un gran salto, uno que sabemos que somos capaces de lograr. Tenemos que utilizar esta sensación como una motivación extra en Enstone para revertir la situación", aseguró Briatore, intentando marcar el rumbo anímico para el resto de la temporada. Es la misma esperanza a la que se aferra Gasly para poder volver a ser competitivo: "Ojalá quede solucionado con las mejoras que llegarán en Zandvoort", sentenció.