Pirelli desvela el futuro de la F1: gestión térmica, fin de la era C6 y desafíos logísticos
Dario Marrafuschi analiza la nueva dinámica de los monoplazas. Menos carga, aerodinámica activa y frenada regenerativa obligan a repensar por completo el calentamiento de las gomas para 2027.
La revolución reglamentaria de 2026 ha dejado a los ingenieros de Pirelli frente a un fenómeno inédito: monoplazas que generan una energía térmica mucho menor a la esperada. Dario Marrafuschi, responsable de Motorsport, confirma que la combinación de una carga aerodinámica reducida, el uso intensivo de la aerodinámica activa en rectas y la frenada regenerativa está obligando a los equipos a diseñar llantas específicas para "atrapar" o "liberar" calor según la necesidad del monoplaza.
Este escenario ha llevado a Pirelli a tomar decisiones estratégicas de cara a 2027: se descarta la introducción de un compuesto C6. La gama seguirá consistiendo en los cinco niveles actuales (C1-C5), pero con un recalibrado profundo para fomentar estrategias más agresivas y variadas.
Desafíos logísticos en el tablero global
Más allá de la pista, Pirelli enfrenta un laberinto geopolítico que complica la operativa logística. El transporte marítimo hacia Oriente Medio se ha vuelto un "auténtico rompecabezas" debido a la inestabilidad en zonas críticas como el Mar Rojo y el estrecho de Ormuz.
La necesidad de rodear África en caso de un conflicto escalado elevaría los tiempos de transporte de equipamiento a 16 semanas, un margen inviable para el ritmo frenético del calendario actual. Mientras Pirelli trabaja contra reloj en el desarrollo de sus compuestos y en la compleja logística de distribución, queda claro que la F1 del futuro cercano no solo se ganará con ciencia en el asfalto, sino con una planificación táctica impecable frente a un escenario mundial cada vez más impredecible.