¿Qué pasará tras el explosivo cuestionamiento de Flavio Briatore contra el juez de apelación de la FIA?
El asesor ejecutivo de Alpine acusó al juez del Tribunal de Apelación de la FIA, Filippo Marchino, de falta de imparcialidad tras la reincorporación de la sanción impuesta a Pierre Gasly en Mónaco.
Desde que los monoplazas abandonaron las calles del Principado de Mónaco, el contencioso generado alrededor de Pierre Gasly por su sanción al rebasar el límite de velocidad en la calle de boxes ha adquirido tintes kafkianos, casi dignos de la célebre novela Bleak House de Charles Dickens y su interminable pleito sucesorio. En aquel relato, el proceso judicial se dilata tanto que los honorarios legales terminan devorando la propia fortuna en disputa.
El origen de la marejada se remonta a la carrera monegasca, donde Gasly fue sancionado por exceso de velocidad en el pit lane. En el muro de Alpine decidieron no hacerle cumplir sus dos penalizaciones consecutivas al considerar que el castigo partía de una premisa errónea. Gracias a ello, el francés cruzó la meta en una valiosa tercera posición, aunque fue relegado de inmediato al séptimo lugar al aplicársele diez segundos extra tras la bandera a cuadros.
Alpine acudió a los despachos y logró recuperar provisionalmente el podio demostrando inconsistencias en las mediciones de los bucles de cronometraje del circuito. Sin embargo, el fallo definitivo emitido por el Tribunal Internacional de Apelación (ICA) volvió a dar un vuelco al tablero, revocando la decisión previa bajo el argumento de que distorsionaría la equidad del campeonato medir los tiempos de un equipo bajo parámetros distintos a los del resto de la parrilla.
Tras la resolución, Alpine hizo pública una escueta nota manifestando su contrariedad. Lo que nadie preveía dentro de la escudería de Enstone fue la maniobra posterior de su asesor ejecutivo, Flavio Briatore, quien aprovechó los micrófonos de la rueda de prensa oficial de la FIA para poner en duda de forma abierta la neutralidad de uno de los cuatro magistrados del tribunal.
A su lado, Andrea Stella, máximo responsable de McLaren, no ocultaba su indignación. Por momentos, un acto institucional habitualmente encorsetado amenazó con convertirse en un tenso plató televisivo de la década de los noventa, con acusaciones cruzadas y un ambiente tan caldeado que los encargados de seguridad parecían a punto de tener que intervenir.
"Lo que es injusto es que el juez estuviera vinculado a McLaren", continuó Briatore.
"Esto es injusto. Normalmente, el juez debería ser totalmente independiente, pero este juez, que se llama Filippo Marchino…
"Filippo Marchino es juez; se mostró muy desagradable durante la vista y actuó como fiscal. Y después descubrimos cuál es la razón por la que este tipo se comportó de forma tan desagradable: está muy vinculado a McLaren".
Entramados benéficos y el origen de los supuestos nexos
Aunque resulta aventurado valorar la actitud de Marchino en la sala sin disponer de las actas de la audiencia, lo cierto es que sus lazos con la escudería de Woking parecen ser de carácter indirecto. El abogado italoamericano y piloto de rallies ejerce desde 2018 como director ejecutivo de la Fundación One Drop, entidad benéfica creada por el fundador del Cirque du Soleil, Guy Laliberté.
La acusación de Briatore se sostiene en que McLaren habría donado varios vehículos a dicha organización. Si bien la transacción existió, la realidad apunta a que no fue un gesto corporativo del equipo, sino una donación a título personal del desaparecido accionista de McLaren, Mansour Ojjeh —fallecido en 2021—, para recaudar fondos mediante subasta en favor de Laliberté.
La comparecencia dio paso a un cruce de posturas ambiguas: desde el entorno de la FIA se insinuó que el conflicto atañe exclusivamente a Alpine y McLaren; en Woking marcaron distancias de inmediato desvinculándose del caso; mientras que en Alpine dieron la callada por respuesta remitiéndose a su comunicado inicial.
Por su parte, el estamento rector salió al paso recordando el protocolo de designación de sus magistrados mediante una nota oficial:
"La idoneidad de los candidatos para formar parte del tribunal internacional y del tribunal internacional de apelación (ICA) es verificada por el comité de evaluación de idoneidad, de conformidad con los estatutos de la FIA", señaló.
"Las normas judiciales y disciplinarias de la FIA establecen que, para cada caso que se presente ante el ICA, se constituya un tribunal compuesto por al menos tres jueces. Los miembros del tribunal son nombrados por el presidente del ICA".
Fuentes del caso confirman que la nómina de jueces quedó fijada seis semanas antes del proceso, periodo en el que cualquiera de las partes implicadas disponía del margen reglamentario para impugnar las designaciones.
No obstante, la FIA no ha cerrado la puerta a tomar medidas disciplinarias contra Briatore. Conviene recordar que el presidente Mohammed Ben Sulayem se ha mostrado históricamente inflexible en la protección de los comisarios y funcionarios del deporte. Su antecesor, Max Mosley, recurría con frecuencia al célebre artículo 151[C] del Código Deportivo Internacional para sancionar acciones que atentaran contra el prestigio de la competición.
Al mismo tiempo, Marchino conserva la opción de acudir a los tribunales si considera vulnerado su honor, si bien aún no ha trascendido ninguna acción legal. La viabilidad de una querella por difamación dependerá del marco normativo donde se formalice, del alcance jurídico atribuido a las manifestaciones de Briatore y del perjuicio demostrable sobre su imagen. Resta por ver si el terremoto desatado en la sala de prensa se diluirá con el paso de los días o si desencadenará un procedimiento de mayor calado.