Racing Bulls se consolida como el líder indiscutido de la zona media
Impulsados por su desarrollo técnico en Milton Keynes y el motor Ford RBPT, el equipo capitalizó las mejoras introducidas en Canadá gracias a la gran regularidad de Liam Lawson y Arvid Lindblad.
A pesar de que pocos los tomaron en serio a principios de la temporada 2026, Racing Bulls ha logrado quitarse la etiqueta de simple equipo "satélite" para consolidarse como el gran favorito dentro de la llamada "segunda división" de la Fórmula 1. Su eficacia se refleja directamente en los sábados y domingos: habitualmente logran clasificar un monoplaza en la Q3 (y el otro muy cerca del corte), respaldados por un sólido ritmo de carrera.
Gran parte de este salto de calidad estructural se apoya en su unidad de potencia. Según la FIA, el motor Ford RBPT se encuentra a la par, o incluso por delante, del rendimiento ofrecido por Mercedes.
Las claves del salto técnico
La evolución de la escudería de Faenza tiene pilares fundacionales muy marcados en este campeonato:
Sinergia directa con Red Bull: El equipo dejó de estar aislado geográficamente. Contar con una sede técnica en el campus de Milton Keynes aceleró drásticamente el flujo de información con la escudería matriz, optimizando el desarrollo.
Dirección experimentada: Alain Permane (área deportiva) y Tim Goss (área técnica) han guiado el barco con prudencia. Su enfoque se basó en crear un coche priorizando la facilidad de manejo, cualidad vital para una estructura cuya esencia teórica es la formación de pilotos.
El punto de inflexión aerodinámico: La introducción de un nuevo suelo en Montreal cambió el rumbo de la temporada. Desde Canadá, en los últimos siete Grandes Premios, Racing Bulls ha logrado que ambos monoplazas sumen puntos en seis ocasiones.
"Sabíamos que las primeras carreras iban a ser un poco complicadas porque empezamos un poco tarde el coche de 2026", admitió Permane. "Pero hemos estado mejorándolo a lo largo de la temporada y el nuevo suelo que introdujimos en Canadá ha sido determinante para encontrar el ritmo de carrera, sobre todo tras Austria".
Esta exitosa fórmula técnica encuentra su complemento ideal en la actual alineación de pilotos: un Liam Lawson dispuesto a reivindicarse en la F1 tras un inicio complejo, y un Arvid Lindblad que está exhibiendo todo su talento y ambición en la máxima categoría.