Red Bull responde a las quejas por radio de Verstappen: "está claro que tenemos un problema"
El director técnico, Pierre Wache, admite que Red Bull está teniendo problemas de equilibrio similares a los de Zandvoort. También hay que trabajar para optimizar la gestión energética de Red Bull en Monza.
La jornada de ensayos libres del Gran Premio de Italia distó notablemente de ser placentera para las filas de Red Bull. Aunque la escudería de Milton Keynes confiaba en que la configuración de Monza fuera más benevolente con su monoplaza que el trazado de Zandvoort, la realidad sobre el asfalto reflejó que ambos coches terminaron la sesión por detrás del RB de Arvid Lindblad y del Haas de Oliver Bearman.
Tras ceder su puesto a Ayumu Iwasa en la primera tanda de pruebas libres, Max Verstappen tomó los mandos del RB22 durante la FP2. Sin embargo, la lista de contratiempos para el vigente tetracampeón del mundo fue extensa desde los primeros compases: sufrió complicaciones en el sistema de frenado, acusó una clara falta de carga aerodinámica en el tren trasero y padeció severos rebotes tras aplicar diversas modificaciones de reglaje.
Consciente de la situación, Pierre Waché, director técnico de la escuadra, asumió que la estructura austriaca debe afrontar una intensa carga de trabajo si aspira a cambiar el rumbo del Gran Premio en el "Templo de la Velocidad".
Al ser cuestionado por Motorsport.com sobre los reiterados comentarios del piloto holandés por radio, Waché explicó: `"Creo que, claramente, tenemos un problema de equilibrio en el coche; esa es la cuestión principal"`.
El responsable técnico de la formación detalló la similitud del escenario actual con la cita anterior: `"Es un poco como en Zandvoort, para ser sinceros, y estamos intentando entender cuál es el problema. Intentamos solucionarlo de otra manera, ajustando la configuración y los componentes del coche".`
A pesar de que las actualizaciones inscritas en la documentación de la FIA incluían ligeros retoques en los alerones delantero y trasero —lo que podría insinuar que las dificultades derivan de dichas piezas—, Waché aclaró que el inconveniente responde a un origen más profundo: `"No, lo que quiero decir es que evaluaremos algunos componentes y, después, tendremos que elegir entre diferentes componentes [que tenemos] desde hace unas cuantas carreras. Creo que tenemos que tomar algunas decisiones al respecto".`
A estas complicaciones dinámicas se sumó la ausencia del neerlandés en los primeros 60 minutos de rodaje, un factor que mermó la recolección de telemetría y el feedback técnico inicial. `"El problema del equilibrio es en lo que más estamos trabajando"`, subrayó Waché. Y añadió: `"No ayuda que Max no conduzca durante la FP1 y se suba al coche para la FP2. Tenemos menos tiempo para reaccionar, pero ahora tenemos que reaccionar de cara a la FP3".`
Las complicaciones energéticas y el diagnóstico coincidente de Iwasa
Más allá del comportamiento del chasis, la gestión del despliegue híbrido también requirió atención. En la previa del fin de semana, el propio Verstappen había indicado que Red Bull no se posiciona como la referencia a la hora de administrar la energía eléctrica en circuitos donde el margen de recuperación es escaso.
En ese sentido, Iwasa confirmó que durante la FP1 afloraron pequeñas inconsistencias en la entrega de potencia: `"De hecho, detectamos algo que no deberíamos haber encontrado en nuestra preparación, en la vuelta previa a la vuelta rápida. Pero eso es bueno, es un buen aprendizaje para el resto del fin de semana como equipo.`
El piloto japonés completó su análisis explicando que `"Tenía más que ver con el tema de la energía. Creo que todo el mundo está intentando encontrar una mejor dirección; creo que forma parte del juego en este circuito. Pero fue positivo porque, si no lo hubiéramos detectado en la FP1, quizá lo habríamos visto más tarde".`
El corredor nipón de 24 años corroboró que sus impresiones en pista coincidieron plenamente con los diagnósticos de Verstappen. `"Sí, yo decía lo mismo después de la FP1. Básicamente, el coche se comporta bien a baja velocidad, pero a alta velocidad resultaba bastante complicado de conducir, como si el equilibrio del coche estuviera un poco desconectado"`, aseveró Iwasa, concluyendo que `"Sinceramente, en la FP1 no di muchas vueltas, así que no llegué al límite del coche, pero aun así noté limitaciones similares a las suyas".`
Históricamente, Red Bull se ha caracterizado por su notable capacidad para reestructurar la puesta a punto entre el viernes y la sesión de clasificación, aunque Waché prefirió mantener la cautela de cara al resto del evento: `"Nunca tengo confianza, porque si no, nunca se consigue nada. Pero es lo que intentamos hacer y todo el equipo está trabajando duro para lograrlo"`.
Finalmente, el director técnico minimizó los temores en torno al mapa motor híbrido para centrar el foco absoluto de las simulaciones nocturnas —tanto en el garaje italiano como en la fábrica británica— en dar con el punto dulce del coche. `"No debería ser [una preocupación, el problema de la gestión de la energía]. Creo que para eso están los entrenamientos libres, para intentar detectar el problema y luego solucionarlo"`, puntualizó Waché, rematando que `"Creo que es un fin de semana normal en ese aspecto, pero para Max y para mí la principal preocupación es el equilibrio".`