Resignación en Williams: las mejoras no funcionan y Vowles apunta a un nuevo chasis
La escudería de Grove fracasa en su intento de dar el salto de calidad en Silverstone. James Vowles admite que el ritmo actual es insuficiente, mientras Carlos Sainz manifiesta su frustración
El Gran Premio de Gran Bretaña ha dejado un sabor amargo en Williams. Tras un 2025 esperanzador, el equipo se encuentra inmerso en una crisis técnica que parece no tener freno inmediato. El paquete de actualizaciones aerodinámicas introducido en Silverstone no logró acercar al FW48 a la competitiva zona media, donde equipos como Racing Bulls y Alpine ya han tomado una ventaja considerable.
La impotencia de los pilotos fue evidente el domingo. Carlos Sainz, a pesar de una largada magistral que lo situó en el top 10, no pudo defender su posición ante la falta de velocidad punta y carga aerodinámica, cayendo rápidamente en el clasificador.
La apuesta de futuro: Un chasis nuevo
Ante la ineficacia de las piezas actuales, la estrategia de Williams ha mutado hacia una fase de experimentación. En Silverstone, el equipo utilizó el coche de Alex Albon —tras su abandono prematuro— como laboratorio rodante, probando configuraciones de alerones para obtener datos vitales para el futuro.
Vowles es consciente de que los parches no bastarán. La directiva ya trabaja en el verdadero punto de inflexión de la temporada: un chasis completamente nuevo, cuya implementación está prevista para la segunda mitad del año, con la mira puesta en las fechas entre Madrid y Bakú. Hasta entonces, la escudería de Grove deberá transitar un camino de resiliencia, intentando maximizar los recursos de un auto que aún carga con el peso de errores de diseño invernales.