Sergio Pérez y Franco Colapinto advierten sobre el crítico reto de la energía en Silverstone
El GP de Gran Bretaña expondrá las mayores exigencias de las nuevas unidades de potencia debido a la falta de zonas de frenado. El formato Sprint añade una presión extrema sobre los ingenieros para la puesta a punto.
La novena cita del calendario mundial se perfila como la prueba de fuego definitiva para las complejas regulaciones de motores de la temporada 2026. Silverstone —un trazado de altísima velocidad constante y curvas fluidas— reducirá drásticamente los puntos de frenada fuerte, transformando la gestión del despliegue híbrido en un verdadero rompecabezas táctico.
Tanto Sergio Pérez como Franco Colapinto coincidieron en que los monoplazas se enfrentarán a un escenario desconocido que forzará a los pilotos a modificar sus estilos de conducción para no quedarse "sin batería" en las rectas.
La trampa del formato Sprint
Por su parte, Franco Colapinto confirmó las proyecciones más pesimistas: "Ya sabíamos que Silverstone iba a ser una pista difícil con la energía, porque te quedas sin ella debido a las rectas tan largas. Es como ir a fondo por dos kilómetros".
Para empeorar el panorama, el formato Sprint reduce drásticamente el tiempo de pruebas. Los equipos contarán únicamente con los 60 minutos de la FP1 antes de entrar en régimen de parque cerrado, bloqueando las configuraciones electrónicas.
"Especialmente en este tipo de pistas donde necesitas entender la energía y cómo gestionarla, es mucho más difícil en un fin de semana de Sprint. No tienes la oportunidad de probar y cambiar herramientas. La parte del despliegue de energía, que los ingenieros solían pulir sesión tras sesión, va a ser sumamente complicada", concluyó el argentino.