BanderaGP de Países Bajos-Práctica 1
00
00
00
00
BelgianGP Toto Wolff Russell

Wolff asume la culpa por el calvario de Russell: "Le fallamos, la responsabilidad es 100% nuestra"

Tras el abandono de George Russell, Toto Wolff admite que las deficiencias en la unidad de potencia fueron el detonante del incidente, prometiendo respaldo total a su piloto en un momento de alta tensión.

20 de julio de 2026 Por GPSinGuion
Wolff asume la culpa por el calvario de Russell: "Le fallamos, la responsabilidad es 100% nuestra"

El Gran Premio de Bélgica dejó a George Russell en una situación límite. Tras un fin de semana marcado por los fallos de despliegue eléctrico que lo expusieron ante sus rivales, un toque con Lewis Hamilton decretó su abandono. Lejos de esquivar la responsabilidad, Toto Wolff ha sido tajante: el equipo falló al entregarle a su piloto un monoplaza con deficiencias críticas en la gestión de energía.

"Tuvimos un problema en todos los motores Mercedes; nos faltaba potencia en las salidas a las rectas. Eso perjudicó gravemente a George y la culpa es 100% nuestra", reconoció Wolff, asumiendo el peso del resultado.

Unión frente a la frustración

Con Kimi Antonelli ampliando su ventaja en el campeonato a 50 puntos sobre Russell, la tensión interna en Mercedes es innegable. Sin embargo, Wolff busca convertir esta frustración en unidad, entendiendo que el británico se encuentra en un punto de máxima sensibilidad tras un fin de semana para el olvido. El director de equipo enfatizó que Mercedes trabaja en una estructura donde los errores se comparten, prometiendo un entorno de apoyo para que Russell pueda recuperar su nivel sin sentir el peso extra de una temporada que, hasta ahora, ha sido una montaña rusa mecánica.

Incluso Lewis Hamilton, protagonista del toque con su ex-compañero, ha buscado tender puentes, asegurando que se comunicará personalmente con Russell. Mientras el equipo de Brackley se enfoca en resolver los apagones eléctricos que afectaron a toda su flota en Spa, la gestión de la moral de sus pilotos se vuelve tan crucial como la corrección del software que ha puesto en jaque la competitividad de sus unidades de potencia.