"Ya no perseguimos fantasmas": Alonso celebra el comportamiento del nuevo Aston Martin pese a clasificar 16°
El bicampeón español logró romper la racha negativa de cinco clasificaciones en la última fila y metió al revolucionario AMR26 en la Q2 del Hungaroring. Aunque las posiciones no variaron drásticamente, Alonso destacó que el coche ahora es predecible y dócil. La otra cara de la moneda fue Lance Stroll, quien clasificó 20° y apuntó su frustración hacia la falta de potencia del motor.
En la mesa de GP Sin Guion veníamos marcando el clima crítico que se respiraba dentro de Aston Martin. Tras semanas de un calvario técnico que los condenó a ocupar reiteradamente la última fila de la parrilla, el Gran Premio de Hungría finalmente trajo un respiro para la escudería de Silverstone. Fernando Alonso logró superar el primer corte clasificatorio y ubicar su monoplaza en la 16° posición, un resultado que, si bien modesto en los tiempos, representa una inyección anímica vital para toda la fábrica.
Para el asturiano, el principal objetivo de este fin de semana no era asaltar la zona de puntos, sino validar en pista el agresivo rediseño del chasis del AMR26. Y en ese aspecto, la misión está cumplida. "Definitivamente fue importante para todos en el equipo, ya que ha sido un periodo difícil en ambas fábricas", reconoció Alonso. "El paquete obviamente no cambió muchas posiciones, pero cambió mucho el impulso de todos. Ya no estamos persiguiendo algo que no conocemos; sabemos exactamente qué estamos buscando y los objetivos para el próximo paquete".
La ganancia más destacada por el piloto de 44 años radica en la manejabilidad del monoplaza. Atrás parece haber quedado el comportamiento impredecible del chasis anterior; esta nueva 'Especificación B' demostró tener una correlación sólida con las simulaciones. "Ganamos carga y agarre general en las curvas. Es un poco más consistente de conducir: la entrada de la curva se corresponde con la salida, el coche es más permisivo. Era importante no llevarnos una sorpresa desagradable", detalló el bicampeón, valorando haber superado a los Haas, Williams y Cadillac.
La frustración en el garaje contiguo: El diagnóstico de Stroll
Sin embargo, el clima en el otro lado del garaje fue muy distinto. Lance Stroll vivió un sábado frustrante que lo dejó hundido en la 20° posición. El canadiense venía sumamente condicionado tras perderse la vital FP2 debido a un trompo y rotura de la suspensión trasera en la primera práctica del viernes.
Aunque Stroll reconoció el salto de calidad aerodinámico, no ocultó su descontento con el déficit de velocidad en las rectas y su mala fortuna con las condiciones de la pista. "Estamos mucho mejor en nivel de agarre, pero nos falta mucho en el motor; tenemos que encontrar más potencia", reclamó el canadiense. Sobre su eliminación en Q1, explicó: "El coche no giró en la curva 12. Teníamos un viento de cola de 10 km/h y simplemente se fue recto a la grava. Estoy molesto porque podríamos haber entrado en la Q2".
Con la tranquilidad de haber encontrado finalmente el rumbo aerodinámico, Aston Martin deberá sobrevivir a la carrera del domingo en Budapest antes de recibir la próxima gran pieza del rompecabezas: la esperada actualización de la unidad de potencia programada para finales de agosto en Zandvoort.