
La radio se enciende y la confianza se dispara. Franco Colapinto recibe el empuje de su ingeniero de pista para el GP de China, buscando repetir esa reacción eléctrica cuando el semáforo se apague en el trazado asiático.

La máxima categoría del automovilismo mundial se ve obligada a reconfigurar su hoja de ruta. Tras la suspensión en Australia, las citas en el desierto también quedan en suspenso ante un escenario que impide la normal actividad en pista.